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Hugo Chávez quiere guerra.

Quiere guerra mediática. Es bien sabido que a Hugo Chávez le gustan los medios de comunicación masivos. Sus mensajes semanales a la nación venezolana involucra a todos sus habitantes, ya sea para bien o para mal todos están a la expectativa de los mensajes de Chávez.

Con la precaria diplomacia exterior que caracteriza al Presidente de México Vicente Fox y a su canciller de relaciones exteriores Luis Ernesto Derbez, -durante la reunion del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)- han logrado encontrar en Hugo Chávez una sensibilidad muy similar a la de Fidel Castro con respecto al Libre Mercado y sus distintos tratados.

Néstor Kirchner presidente de la nación Argentina se mostró disgustado con la actitud de Fox y Bush; pidio que Fox atendiera a los mexicanos y el a los argentinos. De ahí no pasó.
Pero Hugo Chávez fue más allá.

Ha atendido a Fox a través de sus propios medios de comunicación con un par de aseveraciones:
  1. "Fox es un cachorro del imperio (estadounidense)".
  2. y una amenaza directa: "No se meta conmigo, o saldrá espinao".
Sin embargo Chávez no es de armas tomar, es más bien de cámaras tomar. Todo lo ha dirigido con maestría desde su programa. Hasta ahora tuve la oportunidad de ver lo bien que tiene ambientado su set de grabación, con la vestimenta apropiada, el encuadre correcto y los tonos de voz muy bien controlados; es un drama.

Hoy en la mañana en "el canal de las estrellas" vi el correspondiente reportaje de Carlos Loret de Mola. Y en definitiva hay una guerra mediática entre México y Venezuela.

En la radio por la mañana el embajador venezolano retirado de México, Vladimir Villegas ya había sido delatado como traficante de armas y considerado como una fichita.

Independientemente de que la visión de los venezolanos sea a favor de Chávez y que la visión de los mexicanos sea a favor de Fox, ¿quién resultará mejor librado en esta justa mediática?

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